Chivas vs. Atlas : Las leyendas que han jugado en los dos equipos
Chivas y Atlas paralizan Guadalajara. El Clásico Tapatío se ha metido en el ADN del futbol mexicano como uno de sus juegos más importantes. En la víspera del enfrentamiento de ambas franquicias por el Play-In del Apertura 2024 en la Liga MX varonil, es imposible olvidar leyendas que marcaron el curso de la rivalidad, incluyendo aquellas estrellas que pudieron ver el enfrentamiento desde las dos bandas.
Las leyendas que han jugado para Chivas y Atlas
Oswaldo Sánchez
Jaime “Tubo” Gómez, leyenda bajo los tres palos del “campeonísimo”, dijo que Oswaldo Sánchez, pese a ser corazón de la escuadra a mitad de la primera década del siglo XXI, incluyendo el título del Apertura 2006, nunca podría ser considerado leyenda de los rojiblancos por su antecedente en el Atlas, equipo con el que debutó antes de emigrar al otro gran rival del Guadalajara: el América. Pese a ello, aún hoy es recordado como un entrañable del “Rebaño”, más que como canterano rojinegro.
Entre 1993 y 1996, Sánchez vio 81 partidos con el Atlas, donde consiguió 25 partidos en cero, aunque no pudo trascender dentro de la labor colectiva, que comparado con los 272 enfrentamientos y las 76 metas sin tanto recibido, lucen como dos carreras distintas, eso sin mencionar la décimo primera estrella que bordó junto al resto del Guadalajara en el Apertura 2006 ante Toluca, además de ser contemplado como portero titular de la Selección Nacional para el Mundial de Alemania en ese mismo año.
Omar Bravo
Este mítico delantero, quien debutó en Guadalajara en el 2001, es indiscutiblemente una leyenda del equipo. Su récord de 132 goles y su posición como ariete máximo en la historia de la institución lo ponen en la cima más alta del Rebaño. Pese a las tres etapas que pasó con los Rojiblancos, no le fueron suficientes para estar exento de los insultos y los gritos en el Clausura y Apertura 2013 cuando vistió la camiseta del Atlas.
Con Guadalajara, también formó parte de esa generación dorada que llegó a la final del Clausura 2004 ante los Pumas y terminó con el título un par de años más tarde ante el Toluca en la Bombonera en el Apertura 2006 y donde se consolidó también como mundialista mexicano en Alemania.
En el Atlas, quedó marcado, por una parte, como clave para salvar al equipo de los problemas del descenso en los que estaba inmerso el equipo en el 2013, así como la anotación que hizo ante las Chivas previo a su debut con el equipo.
En la pretemporada de ese año, en un amistoso, tres días después a su llegada al equipo y donde el propio Bravo refiere al ambiente pesado que vivió en pleno calentamiento por parte de la afición de las Chivas, el ariete convirtió un penal, lo que derivó en una reducción de la hostilidad de los fanáticos del equipo de Colomos por su pasado en Guadalajara.
De hecho, esta presión le llevó a no participar en varios eventos del Atlas como el banderazo de salida, tradición de los Zorros sus instalaciones de entrenamiento. Pese a esa primera anotación, Bravo no pudo anotarle en liga a las Chivas, ni con el cuadro vecino, ni con Cruz Azul, así como Tigres.

